FotorCreatedCuando llega el momento de organizar la luna de miel hay clásicos que nunca pasan de moda. París, la ciudad del amor siempre está entre los destinos preferidos por los enamorados. ¿Cómo ir a Europa de luna de miel y no visitar la ciudad de los enamorados?

La magia de París hay que vivirla al menos una vez en la vida, descubrir sus míticos barrios, disfrutar de un macarron, sus museos y por supuesto subir a la torre más famosa del mundo.

En este post, de la mano de Viajes Continental, te contamos lo que no debes perderte de esta cuidad.-

El primer día debe comenzar en la Torre Eiffel, no hay manera de ir a París y no emocionarse al ver esta emblemática torre. Si bien las colas para subir tanto por escalera como por ascensor pueden ser largas y llevar un par de horas, una vez que estén arriba, sabrán que ha valido la pena, las vistas son inolvidables.Si es posible, cenen en el restaurante del segundo piso, a la luz de las velas y observando el hermoso Champs de Mars.

Elijan un hotel cercano y disfruten desde la cama como se ilumina a la noche, una experiencia espectacular.

– El Louvre, tanto por fuera como por dentro es toda una experiencia que vale la pena. Recorrerlo puede llevar días, así que elijan lo que más les interese y dejen el resto para una próxima visita. Un secreto: la entrada es gratuita el primer domingo de cada mes.

– Si prefieren un museo más cómodo y rápido de recorrer no deben perderse el Museo de Orsay con obras impresionistas que te dejarán sin aliento.

– Pasen -sin prisa- por las callejuelas de Montmartre, entre cafés y artistas, hasta pueden conseguir un retrato dibujado de ustedes. Busquen el mosaico escondido en la Plaza de las Abadesas, en el corazón del barrio, donde aprenderán a decir TE QUIERO en más de 250 idiomas.

Para terminar, suban hasta la Basílica del Sagrado Corazón, el punto más alto de la cuidad, desde su mirador se puede apreciar lo grande que es la ciudad.

– No deben perder la posibilidad de sacarse una selfie frente a la fachada roja del Moulin Rouge y de disfrutar del espectáculo a la noche, las bailarinas de cancán, ligas de colores y mucho champán.

– Caminen por Campos Elíseos. Ningún viaje a París esta completo sin haber caminado por los Campos Elíseos. Esta calle tan emblemática de París está llena de las mejores y más famosas tiendas, y un montón de cafés. Elijan el que más les guste y disfruten de ver la gente pasear mientras disfrutan de un delicioso café au lait.

– No se pierdan la experiencia de subir al Arco del Triunfo. Admiren desde allí el atardecer sobre París, los Campos Elíseos, la Plaza de la Concordia y los jardines de las Tullerías.

– La catedral de Notre Dame es uno de los mejores ejemplos del gótico europeo y ha inspirado cientos de cuentos y películas. No van a querer perderse la posibilidad de subir a sus torres y ver de cerca las gárgolas.

– Si quieren un paseo super romántico no puede faltar un crucero por el Sena al atardecer. Desde el agua pueden apreciar las hermosas vistas de esta mágica ciudad.

– Alguna noche, prueben una típica comida parisina acompañada de buena música en vivo en el barrio Latino, la zona bohemia con más vida de París.

– Por último tomen un tren para ir a la romántica cuidad de Versalles, a solo 20 km de París. Podrán caminar por los imponentes jardines -sobretodo en primavera- y visitar el interior del histórico Palacio.

Si tenés alguna duda sobre París o querés informarte sobre otros destinos en Europa, acércate y contanos cuáles son tus deseos.

banner_institucional_hera5 (2)

Pin It on Pinterest

Share This